e-Commerce Llegó para quedarse.

Expertos ven que hay rezago; “los más grandes tienen más riesgo” de perder.

Un “cambio cultural” en las empresas: el e-commerce

El actual momento de desaceleración económica, menor consumo y dificultades para algunas empresas, coincide con una etapa crucial para el mundo de los negocios como es la adaptación a la era tecnológica. Entonces muchas firmas pequeñas, especialmente del rubro comercial y de servicios, se ven ante el desafío de innovar sus formas o esperar un futuro oscuro.

“Nuestro principal desafío es sumar el e-commerce. Ese nuevo canal de distribución es imperioso para las empresas, deben formar parte porque el mundo va por ahí”, dijo a El País la coordinadora del Departamento de Estudios Económicos de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), Ana Laura Fernández. Sostuvo que hay muchas empresas aún “rezagadas” en este proceso, que entiende debe ser apoyado desde el Estado y las gremiales.

En una línea similar, la presidenta de la Asociación Nacional de Micros y Pequeños Empresarios (Anmype), Alejandra Fernández, expresó que “está constando bastante” la reconversión hacia el comercio electrónico, con excepción de “los emprendimientos más jóvenes que ya han nacido con la tecnología introducida en su ser”.

La titular de Anmype señaló que esa falencia puede deberse a que “el pequeño empresario tiene que desdoblarse en muchos papeles dentro de su empresa, para lo que necesita sí o sí una capacitación específica”, y por temas generacionales muchos no tienen los conocimientos para encarar una transformación del negocio con foco en las nuevas tecnologías.

Para el vicepresidente de la Cámara de la Economía Digital (CEDU), Marcelo Montado, buena parte de las firmas locales “no han iniciado un proceso consciente” de apuesta por el canal digital, y no interpretan que ocurre “un cambio profundo en la forma de comercializar” productos y servicios.

Aunque reconoce que muchas firmas tienen un canal de atención digital hace tiempo, Montado expresó que esto suele limitarse “a un grupo de dos o tres empleados que lo atienden como una cosa aislada y el resto de la organización no está culturizándose de ese cambio”.

“Mientras en otros países ya se habla del concepto de omnicanalidad (de las ventas), de que yo compro y no importa por qué vía