El cliente siempre tiene la razón

La conocida frase "el cliente siempre tiene la razón" probablemente nació como eslogan de algunos grandes almacenes a principios del siglo XX, pero desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los pilares centrales de nuestra actual sociedad humanista. Si te has entregado en cuerpo y alma a montar un negocio y a crear una página web para ofrecer tus productos o servicios, y no estás obteniendo los resultados que esperabas, quizá seas tú y no el cliente, el que tenga que cambiar.

Una situación como esta te obliga a identificar todas las etapas por las que pasa el consumidor en el proceso de compra para descubrir los puntos de dolor de tu oferta y tratar de averiguar por qué no despierta interés. Tan pronto como los identifiques, es necesario que busques una alternativa y comprobar después que es capaz de resolver el problema. El embudo de marketing (también conocido como funnel de marketing) aporta información valiosa y las claves para conseguirlo. Sigue leyendo para aprender cómo puede ayudarte esta potente técnica y por qué deberías implementarla.


Qué es el embudo de marketing

El embudo o funnel de marketing es una representación visual de las etapas por las que pasa una persona antes de adquirir un producto o un servicio. Su origen se remonta al año 1910, cuando el filósofo norteamericano John Dewey presentó las cinco etapas que atraviesa un cliente antes, durante y después de comprar un producto o servicio.


El proceso de decisión de compra del consumidor incluye las siguientes etapas: reconocer una necesidad o problema, buscar información, evaluar distintas alternativas, decisión de compra, evaluar el producto o servicio. Con el tiempo, esta idea ha evolucionado en el actual embudo de marketing que se centra en distintas etapas, desde el preciso momento en las que una persona oye hablar de un negocio hasta el instante en que finalmente efectúa la compra.


Pero, ¿por qué se llama embudo de marketing? Las acciones de marketing siempre comienzan con la captación de leads (clientes potenciales) para luego ir aplicando sucesivamente diferentes técnicas de lead nurturing que acompañen al cliente durante el proceso de compra. A medida que avanzan las etapas,