Marketing Omnicanal

Una de las principales tendencias de marketing digital para 2020 es que las empresas tendrán que tener una presencia total en la red.


Lo que se traducirá en que nosotros, las agencias tendremos que ser capaces de desarrollar estrategias de marketing digital que se puedan integrar en el mayor número de canales posibles.

Si no quieres quedarte anclado en el pasado, en 2020 no puedes dejar de dar el salto a la digitalización, porque aunque ya irás un poco tarde, aún estás a tiempo de no quedarte en fuera de juego. Deja de perder oportunidades de negocio, desde ya.


Aquí te compartimos algunos puntos que entendemos son importantes al momento de desarrollar la estrategia digital para tu negocio.

Generar una estrategia de marketing omnicanal que sea exitosa es una tarea que requiere de esfuerzo, cambios en los procesos, así como acciones planeadas de forma inteligente y a partir de análisis concretos que permitan realizar hipótesis prácticas. A continuación te explicaremos qué es la omnicanalidad, cómo se diferencia de otras alternativas y cómo implementar una estrategia de este tipo de forma concreta.


La omnicanalidad es comprender los procesos actuales de compra

Hoy en día, un mismo consumidor puede iniciar su contacto con una marca en un medio y llevar a cabo el cierre de la compra en un ambiente diferente, además de mantener la relación con el producto a través de otros canales. Estamos hablando de que esta persona pudo iniciar su proceso de compra investigando en sitios web o blogs, para después ver videos al respecto en YouTube, posteriormente adquirir el producto  directamente en la tienda, porque al suscribirse a nuestro newsletter obtuvo una oferta. Lo más probable es que este cliente mantenga la relación con nosotros a través de los centros de atención al cliente o siguiéndonos en las redes sociales.


¿Cuál es el objetivo del marketing de omnicanalidad?

El marketing omnicanal o marketing omni-channel, es mucho más que sólo una estrategia de mercadeo, se trata de una filosofía que exige acciones a largo plazo. Implementarlo dentro de las operaciones de una empresa requiere de cambios en la forma en la que pensamos el hacer negocios.

La meta que se persigue es que los clientes tengan experiencias integrales en todas las plataformas de venta y contacto disponibles, tanto online como offline. Por su parte, los consumidores esperan que dichas experiencias y relaciones sean ágiles, cómodas y con el menor número de obstáculos posibles, además de que puedan sumar los diferentes dispositivos que usan en su vida cotidiana, como su teléfono móvil o su tablet, por ejemplo.


¿Cuál es la diferencia entre el marketing omnicanal y el marketing multicanal?


Multicanalidad: Hasta hace unos pocos años, la multicanalidad estaba dominando el mercado, esto quería decir que las marcas, productos y servicios debían contar con una amplia variedad de ofertas para el contacto o para el proceso de compra-venta. Estamos hablando de catálogos físicos, vallas en la calle, experiencias directas en el piso de venta o esfuerzos en medios digitales como pautas publicitarias en redes sociales o contenidos para un blog. En sí, lo que se buscaba era aprovechar la mayor parte de canales disponibles y al alcance para interactuar  con los clientes o atraer a prospectos, pero de forma individualizada y poco homogénea. Posteriormente comenzó a hablarse de estrategias cross-channel, que permitían la interacción y coordinación de canales de diferente naturaleza.

Omnicanalidad: En cierta forma, la omnicanalidad es la optimización y potenciación de la multicanalidad, ya que parte del mismo principio, que es usar los diferentes medios y canales accesibles, sin embargo se requiere pensar en hacer que esta experiencia sea integral, global y mucho más personalizada. Lo que marca la diferencia en las estrategias omnicanal, es que estamos persiguiendo que la información se encuentre centralizada y que sea accesible para todas las áreas involucradas. De esta forma logramos que las interacciones con el cliente se recopilen en un único nodo, lo que facilita la relación con este y la hace más intuitiva. Por otra parte, la coordinación entre canales se vuelve más efectiva y ofrece una conexión en tiempo real que permite un acompañamiento total al consumidor.

La omnicanalidad en la operación: Si logramos que las diferentes áreas que conforman una empresa, como el departamento de ventas, marketing o atención a clientes, operen de una manera unificada, estaremos logrando que sus objetivos individuales puedan ser la base para alcanzar los objetivos generales de la corporación. Por otra parte, una experiencia omnicanal tiene como beneficio que se mejora la experiencia con el consumidor, lo que tiene un impacto directo positivo en la imagen de la marca, ya que las personas percibirán de forma real la uniformidad y esto hace más agradable cualquiera de sus procesos.