Tu marca ¿tiene un propósito?

“Las marcas tenemos que tener muy claro nuestro propósito, para lo que estamos, no podemos ser todo para todo el mundo”

En un contexto de permanente desconfianza, las marcas presentan grandes problemas para diferenciarse. Como respuesta a ello, es indispensable definir un propósito de marca. Averigua en qué consiste, por qué es necesario contar con uno y cómo definirlo.

Actualmente, vivimos una constante crisis de confianza y este panorama no es ajeno al consumidor. Para empeorar este escenario, el proceso de compra se ha vuelto cada vez más complejo: pareciera que los seres humanos hubieran estudiado una maestría en ciencia del consumo. El nuevo consumidor, por defecto, desconfía; duda de cada promesa de marca e ignora las interminables listas de beneficios. En este sentido, la solución se encuentra en el propósito de marca.

¿Qué es el propósito de marca?

Desde hace muchos años se viene estudiado el fenómeno de la personalización de las marcas. Este explica que los consumidores tiendan a personificar aquellas marcas que compran, asociándolas con rasgos atribuibles, generalmente, a seres humanos. Es decir, para el cliente, las marcas representan una serie de valores, creencias, características e, incluso, una personalidad.


Veamos los básicos del marketing; tales como el foco, la autenticidad, las personas, la globalidad, la colaboración, historias, y las experiencias. En su conjunto son ideales al momento de diseñar ese propósito.

En un escenario en el que no se confía en las personas o en las marcas, las empresas tienen la obligación de establecer un propósito.

En términos amplios, un propósito responde a la pregunta: ¿por qué se lleva a cabo algo? En tanto, los consumidores personifican las marcas; es decir, el cliente se pregunta: ¿cuál es la razón por la cual esta empresa quiere que yo trabaje con ella? ¿Qué valores profesa? En ese sentido, Coca-Cola es percibida como una marca asociada a valores de alegría, socialización y espíritu juvenil. Asimismo, el propósito da sentido al producto y al negocio. Por ejemplo, Starbucks tiene por propósito "inspirar y nutrir el espíritu humano: una persona, una taza de café y una comunidad a la vez".